Crítica ‘Infierno Bajo el Agua’, hasta luego cocodrilo

banner.jpg

El verano ya llegó. Y con él la película de animal/bestia/monstruo que no puede faltar. Si el año pasado fue el enorme tiburón de ‘Megalodón’ el encargado de aterrarnos esta vez el turno es para una manada de cocodrilos dispuestos a traer el ‘Infierno Bajo el Agua’ a sus protagonistas.

El argumento no es que importe demasiado pero ahí está. Se avecina un contundente huracán que poco parece importar a una joven que decide ir en busca de su padre, con el que guarda una difícil relación y que no da señales de vida. ¿Resultado? Ambos se encontrarán en medio de una tormenta de la que no será fácil escapar con vida debido a la compañía.

¿Simple verdad? ¿Qué diferencia esta propuesta a cualquier otra de serie B? Nombres como el de su director, el prolífico Alexandre Aja, y su productor, el mítico Sam Raimi, son garantía suficiente para saber que nos encontramos con un producto por encima de la media habitual en este tipo películas. Y es que el galo maneja la tensión como pocos.

A eso habría que sumarle una heroína interpretada por Kaya Scodelario realmente solvente, tanto en lo físico como en lo emocional, que mientras lucha por sobrevivir nos muestra en forma de flashback y con la ayuda de algún que otro diálogo de manual su particular historia de sentimientos padre e hija y superación personal.

No falta el perro fiel que permite el reencuentro entre ambos y les sirve de escudero y guía para salir ilesos de la aventura, siendo siempre un ingrediente su presencia que ayuda a hacer más expectante y sentimental la travesía. Y es que en ocasiones sufrimos más por sus vidas que por la de los propios protagonistas.

Sería justo destacar también la excelente fotografía de Maxime Alexandre, de tonos apagados y oscuros, que nos sumergen directamente en el centro de la tormenta y logra transmitirnos toda la angustia y el terror como si estuviéramos allí mismo. Aunque gran parte de culpa recae en el buen hacer y el pulso tras la cámara que posee Aja.

Cine de entretenimiento de ritmo trepidante que no abusa en exceso de la toma de malas decisiones en su desarrollo, en el que vemos como se derrumban los cimientos del escenario mientras se fortalecen los de su pareja (trío) protagonista. Una butaca, un buen bol de palomitas y un refresco es todo lo que necesitáis.

Nota: 6.5

Lo mejor: El ritmo, la factura técnica y su honestidad.

Lo peor: Esperar más de lo que puede ofrecer.

0d4f1-butacas-rojas1

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s