Crítica de "Los Miserables"

Como todos sabréis a estas alturas, Los Miserables es una de las obras más conocidas del dramaturgo Victor Hugo, que a finales de la década de los setenta los compositores franceses Alain Baoubill y Claude-Michel Schönberg convirtieron en un álbum musical que acabaría llegando en forma de espectáculo  musical a los escenarios parisinos, londinenses y posteriormente de todo el mundo, hasta llegar a convertirse en lo que es hoy, uno de los musicales más exitosos de la historia. Así pues esta adaptación cinematográfica tiene de entrada un gran pro, y es el hecho de que todo el mundo lo conoce, y un gran contra, y es la dificultad de llevar el espectáculo a la gran pantalla, algo que ya se había hecho con anterioridad en varias ocasiones sin un gran éxito.
El responsable de la dirección es el Oscarizado Tom Hooper, al que todos conocemos por su exitosa El Discurso del Rey y que cuenta con una larga trayectoria para la televisión con productos de época como Elisabeth Iy John Adams y de terror como Las Pesadillas de Freddy y Maestros del Horror. En esta ocasión resulta bastante incomprensible como es capaz de llevar a cabo algunas secuencias realmente bien ejecutadas e incluso de gran magnitud con otras torpemente filmadas con unos movimientos de cámara exagerados y mareantes que no dan a lugar, con un abuso constante del primer plano, en el que éste pierde su fuerza al caer en la repetición y la no distinción de las emociones de los personajes en cada situación otorgándoles una igualdad que no corresponde con la realidad. Mención aparte para un montaje en ocasiones demasiado atropellado y con una arritmia latente que no fluye acorde a la sonoridad del momento. Una irregularidad difícil de explicar que por suerte se encargan de salvar unos actores pletóricos en sus interpretaciones y unas grandes canciones.
Sin lugar a dudas el plato fuerte de Los Miserables es un brillante reparto plagado de grandes estrellas de Hollywood que logran evitar el naufragio al que la dirección parecía destinar. Hugh Jackman es Jean Valjean, el gran protagonista de la función, con una interpretación tanto vocal como actoral enorme que lleva las riendas del desarrollo del film y que encuentra en un notable Russell Crowe como Javert su perfecto antagonista, acompañado por una pletórica Anne Hathaway con un desgarradoramente emotivo “I Dreamed a Dream”  rodado en plano secuencia  que se convierte en lo mejor de la película. En el segundo acto aparecen los divertidos Sacha Baron Cohen y Helena Bonham Carter como Monsieur y Madame Thénardier que con sus momentos picarescamente cómicos aligeran el drama de la trama. El trío sentimental final lo componen los poco más que correctos pero algo insulsos en sus papel Eddie Redmayne como Marius y Amanda Seyfried como Cosette, completados por la excelente Samantha Barks dando vida a Épinone, como ya hiciera hace un par de años en el concierto del 25 aniversario del musical en el O2 Arena de Londres. Concierto que os recomiendo encarecidamente y que podéis encontrar a la venta en nuestro país. Destacar por último a Aaron Tveit como el revolucionario Enjolras y al jovencito Daniel Huttlestone como el simpático y entrañable Gavroche.
En el apartado de la puesta en escena nos encontramos con unos decorados, cromas y look general más cercano al teatro que al cine, en una decisión probablemente tomada para buscar la sintonía y relación con la obra musical a la que adapta, pero que al ser trasladada a la gran pantalla puede no resultar del todo efectiva y no convencer a más de un espectador. Algo similar ocurre con la producción y dirección de arte, demasiado barroca, ostentosa y exagerada para mi gusto personal que en ocasiones ralla lo caricaturesco y de lo cual ya no estoy tan convencido que exista una intencionalidad por parte del equipo de la película. Evidentemente, es algo que puede formar más parte de la apreciación personal que cualquier otro apartado, pero es una sensación general que transmite en su faceta visual la mayor parte del film.
Con todo lo expuesto en esta crítica os podéis hacer una idea de lo que podéis encontrar en esta nueva versión de Los Miserables, de la que recomiendo su visionado, especialmente si os gustan los musicales y aun más si os gusta este en particular, a pesar de todos sus defectos especialmente en su apartado técnico, pero de la que musicalmente se puede disfrutar de una banda sonora maravillosa que se ve arropada por un talento interpretativo del que merece la pena ser testigos durante las casi dos horas y media de metraje. No es la gran película que esperaba encontrar, y eso hace que la decepción sea mayor, pero es una buena opción para la cartelera navideña que podemos encontrar en nuestras salas de cine favoritas. 6/10.


Lo mejor: Una banda sonora maravillosa y unos actores excelentes.
Lo peor: La dirección y el montaje de algunas secuencias.
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2 Comments Add yours

  1. Nes says:

    Te doy la razon en los primeros planos y tembleque de la camara. Lo que si he visto bien y adecuado son los bestuarios y decorados me han parecido bien con la historia que cuentan la epoca y lo teatral que es todo.

  2. Nes says:

    Yo le pongo un 8 porque en algun momento puntual desconecte

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